La Literatura
es la expresión más genuina del pensamiento,
a través del lenguaje verbal; de allí la imperiosa necesidad de tener un amplio
vocabulario, el cual sólo se logra leyendo y escribiendo. Sin embargo, un gran
vocabulario no es suficiente para lograr una obra literaria, una
verdadera obra de arte; también, es necesario imaginación, sentimiento y
conocimientos sobre el género que se va a desarrollar y, en particular, sobre
el tema elegido.
Las obras literarias, en cualquiera de sus géneros:
- Líricas
- Épicas
- Dramáticas
Dichos géneros gozan de muchos
amantes desde la antigüedad, por la inmensa satisfacción que produce en el
lector y por generar una infinidad de sensaciones muy diversas en su mente y en
su espíritu.
Las personas eligen las obras a leer según su inclinación personal, su educación y su
cultura y no bajo los criterios académicos, bajo los cuáles se desarrolló la
obra, porque tampoco existen obras de género puro.
En el tiempo, la aspiración de muchas personas que se
dedican a escribir es alcanzar el Premio
Nóbel de Literatura y aunque bastantes escritores no han sido
seleccionados, hay excelentes escritores de tiempos pasados, que quizás, lo hubieran
merecido, como Homero -evidentemente-, Cervantes, Dante, Víctor Hugo –quien murió
poco antes de la primera premiación del Nobel-, Flaubert, Stendhal, entre muchos otros.
Hoy en día con las tecnologías, existen varias maneras para
acceder gratuitamente a muchísimos libros; pero una realidad que no puede ser
obviada, es el placer que produce ir a
una librería o una biblioteca y tener entre las manos un libro,
su olor, la textura del papel y el sonido que producen las páginas, al pasarlas
una tras otra.
Asuntos de una afición que apasiona: la Literatura.


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